Haciendo resaltar el folklor y lo autóctono de las regiones de las provincias de la bella ciudad de Panamá, están los bailes típicos. Sin duda el baile más característico de este país es el Tamborito.
Este y muy reconocido baile actualmente representado en la provincia de Los Santos, al igual que en otras regiones del país, todos con unos toques diferentes pero haciendo del instrumento resonar en todo los bailes.
En la provincia de los Santos se cultiva el tamborito santeño, de influencia española y en la provincia de Darién se hace notar la influencia de los negros de África con el bunde.
De seguido se encuentra el bunde en la provincia de Darién y en Colon. Baile característico de estas zonas. El mismo consiste en un círculo donde la mitad la constituyen los hombre y la otra parte las mujeres, bailan al son de los tambores y del canto de las mujeres, el baile inicia cuando un hombre corteja a la mujer y se colocan a bailar dentro del círculo y así se dan turno a las otras parejas.
Es el tamborito que sin duda, es lo más característicos del panameño.
Otro y muy reconocido baile son la cumbia santeña y la cumbia chorrerana, ambas con ejecuciones diferentes y muy originales de estas zonas, las mismas disfrutan de gran colorido y de movimientos muy alegres, donde el instrumento, el tamborito se hace resaltar.
Otros bailes representativos más populares esta: el baile del torito guapo, Congo, la espina, el punto, la mejorana, elatravesao y el bullerengue. El Tamborito se baila en la provincia de Coclé, provincia de Los Santos, provincia de Herrera, provincia de Veraguas, en la ciudad de Panamá y en la provincia de Bocas del Toro.
Instrumentos Típicos de Panamá
No podemos dejar pasar los instrumentos utilizados en muchos de los bailes típicos de Panamá:
La mejorana: es una especie de guitarra alargada, consta de 5 cuerdas para su mejor ejecución;
La caja: su confección es de cuero por ambos lados, amarrados con soga y se acuña con trozos de maderas y se toca con bolillos, es el instrumento especifico dentro de la el baile típico el Tamborito.
Socabon: es una guitarra corta o pequeña consta de 4 cuerdas para diferenciar al sonido de la mejorana; violín criollo El pujador: de sonidos graves es el acompañante de la caja y el repicador.
Repicador: un tambor de sonido agudo y es el guía para las parejas de bailes.
Para que estos bailes queden bien representados se necesita es el traje típico, se destacan los siguientes: el montuno, lapollera, el traje congo característico de Colon, pollera de gala y el traje de los diablicos sucios.
Hay que disfrutar de lo grandioso que son los bailes típicos en Panamá. "Escuche el repicar de mis tambores" VIVA PANAMA.
• La representación de los grupos indígenas: entre las danzas indígenas se puede mencionar la danza Kuna, danza Ngobe Bougle y la danza Embera.
Los instrumentos característicos de las danzas indígenas son las maracas: confeccionadas con calabaza limpias las cuales se le rellena con semillas y se le ajusta un palo para su ejecución con las manos.
BAILE DE LA DENEZA
TAMBORITO DEL 11ºD
TAMBORITO
El tamborito o tambor es un género musical y baile panameño, donde una voz principal (cantalante) entona la melodía y marca el compás cantando un estribillo seguida por el cajero y otros tambores que se suman a la voz; un coro de mujeres responden cantando mientras siguen la melodía con palmadas apoyando el compás estableciendo una especie de diálogo cantado entre la cantalante, el coro y lostambores.
El Tamborito es el baile y género musical rey en el Istmo y es reconocido convencionalmente como la más importante expresión del folclore Panameño.
IMAGENES DEL TAMBORITO
ORIGEN DEL TAMBORITO
El tamborito es una danza cantada a base de palmadas y tambores de origen americana que data del siglo XVII, producto del sincretismo entre Españoles y Esclavos provenientes de África.
Desde 1514 comenzaron a llegar negros, traídos de África Occidental, para trabajar en las plantaciones de Panamá. A partir de 1523 se sistematizó el arribo de hombres y mujeres venidos de Angola, Camerún, Guinea y Congo principalmente. La presencia de éste factor étnico determinó los rasgos musicales-culturales básicos del pueblo panameño. Con los negros llegaron sus cantos, sus instrumentos y sus bailes, que aunque perneados por ciertos elementos hispánicos, otorgaron un perfil reconocible al arte nacional. Fueron numerosas las sublevaciones de esclavos, muchos de los cuales huían para establecerse en los palenques bajo la guía de figuras legendarias como Bayano, Antón Mandinga o Domingo Congo. Esto produjo un hecho determinante en el posterior desarrollo de las expresiones culturales de origen africano: la concertación de un tratado de pacificación en 1607, que otorgó cierta libertad, aunque con restricciones, a miles de antiguos esclavos. La nueva situación de amplios sectores negros en el plano social, fue generando una mayor fusión con las capas de procedencia hispánica, que se vieron precisadas a asimilar aspectos raigales de los grupos afroides. La música folklórica y popular del istmo estuvo teñida en lo adelante, por este hecho histórico de suma trascendencia.3
Un punto de referencia inicial se puede tomar del baile afrocolonial de los Congos4 que se caracterizan por una expresión violenta y erótica al bailar y además asocian casi siempre una especie de representación mímica y teatral que tiene como temática, episodios históricos del infame comercio negro, de la esclavitud y las consiguientes rebeliones negras durante los tiempos de la conquista y de la colonia. Este baile de tambor tiene los patrones coreográficos, musicales e instrumentales iniciales del tamborito en su forma más pura y es a su vez el baile de tambor más antiguo del istmo con una tradición oral de siglos.
Sería conveniente advertir que hay críticos de música como Gustavo Durán que sostiene que "la danza panameña llamada Tamborito era ya popular a principios del siglo XVII no sólo en Panamá sino en la propia España". Para corroborar su aserto tomó como base la forma literaria de la canción que aparece en la comedia del Fénix de los Ingenios de Lope de Vega, quien en la escena V de su comedia La dama boba, incluye una canción bailada que no es más que un tamborito.
Esta temeraria tesis habla de una serie de similitudes literarias con los textos de los tamboritos panameños; se encuentran alusiones respecto Panamá en el estribillo y además sus personajes hablan y por bastante tiempo en la comedia de ese nuevo baile bastante exótico que llega de América a través del Indiano.5
A Continuación un fragmento de la Canción:
De dó viene, de dó viene? Viene de Panamá. De dó viene el caballero? Viene de Panamá. Trancelín en el sombrero. Viene de Panamá. Cadenita de oro al cuello. Viene de Panamá. En los brazos el gregüesco. Viene de Panamá. Las ligas con rapacejos. Viene de Panamá. Zapatos al uso nuevo. Etc.
Respecto a referencias históricas de este baile encontramos relatos de distintas partes de América que evidencian que esta danza fue conocida en gran parte del continente con nombres distintos a su denominación en Panamá.
El padre Erick que viajó a las Antillas en siglo XVIII presenció la Calinda o Calenda en el año 1698 y cuenta:
Otra danza de origen africano es la Chica, que en islas de Barlovento, en el Congo y en Cayena llamaban simplemente laCalenda y que los españoles le llamaban Fandango. El baile más sensual entre los esclavos y que mayor alegría les produce, se llama la Calenda. Los españoles la aprendieron de los negros y la bailan en toda América como los negros. Los bailadores se colocan en dos hileras, una frente a la otra; los hombres de un lado y del otro mujeres. El público y aquellos que esperan turno, forman un círculo alrededor de los bailarines y de los tambores. Una persona bien dotada entona una canción que compone por urgencia del momento, sobre un tema que considera apropiado y cuyo estribillo cantado por los espectadores se acompaña por palmadas.6
La noticia más antigua que existe en Panamá sobre el Tamborito data de principios del siglo 19, proveniente de la familia de Don Ramón Vallarino de Obarrio, donde los esclavos bailaban Tamborito en la sala de su casa. En el relato se revela el gusto que sentía esta familia criolla de origen español por este baile propio de esclavos africanos.
Este relato fue pasado de generación en generación desde Doña Rita Vallarino de Obarrio hasta Doña Matilde de Obarrio Vda. de Mallet que lo publicó en su obra "Bosquejo de la Vida Colonial de Panamá" en la década del 30 del siglo XX.
El episodio contado por Doña Rita Vallarino de Obarrio a su nieta Doña Matilde de Obarrio Vd. de Mallet reza así:
(...) Mamá Chepita la esclava más anciana, venía con su candelero de plata al atardecer, cuando el ángelus era tocado en las torres de la catedral, seguida por Clara, quien llevaba las tijeras y el platillo, para recortar y encender todas las velas de la casa (...) Cuando todas las luces estaban encendidas, la familia y las esclavas favoritas se reunían en la sala (...) Llegaban los amigos, se tocaba el piano y se cantaba las baladas francesas de moda (...) Otras Noches se dedicaban los señores a bailar, o se hacía bailar a los esclavos, para diversión de los amos. (...) Esta forma de diversión era la que más gustaba a los niños (entre ellos a Doña Rita Vallarino de Obarrio), Traídos los tambores pujadores y repicadores, Benancia comenzaba el canto y su clara y dulce voz se elevaba sobre las otras. Todos se unían al palmoteo y el baile comenzaba. Mamá Chepita siempre bailaba de primera. Comenzaba deslizando su pie hacia adelante y haciendo la reverencia, primero ante los amos y luego ante los músicos , con un garbo de ligereza increíble para su edad, comenzaba las graciosas contorsiones del tamborito, con los brazos sueltos y los pies deslizándose a lo largo, como si fuera sobre rueda. Los hombres se entusiasmaban pronto e iban a ella, haciendo piruetas de forma extraña, sombrero en mano. Simulaban deseos de cogerla, llegando tan cerca a veces hasta pretender, con los brazos abiertos, abrazarla, mientras que ella se escapaba. Cuando la excitación del baile había llegado a lo máximo, un hombre abanicaba con su sombrero a Mamá Chepita, siguiéndola con los mismos graciosos pasos mientras ella se alejaba. Y entonces otro hombre entraba al círculo, se inclinaba ante él y comenzaba los mismos movimientos; el reemplazado se retiraba mientras Mamá Chepita continuaba con sus pasos y movimientos, como si no hubiera dado cuenta del cambio de su parejo. Después llegaba otra pareja el círculo y Mamá Chepita se retiraba y se unía a las que cantaban y palmoteaban. Cuando la muchacha era joven, bonita y buena bailadora, colocaba su sombrero sobre la cabeza de ella. Este acto siempre creaba la mayor excitación. ¡Opa! Se oía por todas partes y los parejos se sucedían unos a otros con gran rapidez, siempre colocando su sombrero sobre la cabeza de ella, uno sobre otros hasta que una verdadera torre de sombreros se formaba y la muchacha tenía que hacer uso de toda su habilidad para que no cayeran durante el baile. A veces los espectadores arrojaban dinero y sombreros a los pies de la bailadora. (…) Michinga (apodo de Doña Rita Vallarino de Obarrio) y su hermano Don prospero de Obarrio se hicieron expertos bailadores de tamborito. Michinga solicitaba siempre, antes de comenzar, que se echasen montones de dinero y sombreros a sus pies pues así podría bailar mejor. Si ella supiera lo bien que bailaba, no necesitara pedirlos. Cuando bailaba los espectadores se electrizaban. Dionisio y mama Chepita ( negros esclavos) lloraban profusamente en estas ocasiones, y los ¡Opas¡ e ¡Ipas! De todas partes eran ensordecedores. Cualquier movimiento ágil, todo gracioso meneo de sus encantos, hacía saltar a los esclavos y ellos palmoteaban tan duro que hubiera sido suficiente para romper sus manos, si fuesen susceptibles de romper." 7
El Tamborito en la antigüedad era usado como instrumento de la política y la protesta social en la Ciudad de Panamá.
Así lo revela el relato del Doctor Salvador Camacho Roldán, pensador y estadista colombiano que ejerció cargos de gobernador de Panamá, en sus “Notas de Viaje”, menciona que a mediados del siglo 19, oyó en las calles de la ciudad de Panamá un tamborito que entonaba y bailaba el pueblo en honor de su caudillo predilecto y cuyo estribillo en rima bozal era así:
“Panamá, Panamá, Que viva Don Tomá”
Este estribillo se refiere a Tomás Herrera, General oriundo de Panamá que se distinguió en las campañas por la independencia del Perú y en las célebre batalla de Ayacucho, Ocupó la Presidencia del Senado Colombiano; Fue Presidente de Colombia, Gobernador de Panamá y Secretario de Guerra y Marina. (Panamá se unió voluntariamente a la República de Colombia el 28 de noviembre de 1821 y formó parte de ese Estado por 89 años, separándose el 3 de noviembre de 1903)
Ediciones del Star & Herald en la década de 1860 recopilan abundante información sobre los negros y mulatos del arrabal de la ciudad de Panamá y sus actividades en el que describe:
“Son frecuentes las tunas del arrabal que van hacia la ciudad “de Adentro” (Actual Casco Viejo o San Felipe) en actitud de protesta o de burla contra las decisiones gubernamentales que son vetadas por el pueblo”
El Tamborito representa la mezcla entre los ritmos y bailes africanos y los militares provenientes de los tamborines populares de España, su canto es acompañada de coplas hispánica y su danza es de galanteo, muy elegante y poco erótica.
En Años recientes se ha planteado la tesis que en el Folklore de las provincias Centrales de Panamá se ven claramente elementos coreográficos y rítmicos de la pandeirada, Pandereteiras y Muñeira Gallega, que en sincretismo con los ritmos y elementos coreográficos traídos por los esclavos provenientes de África y en menor medidas indígenas que dieron vida al tamborito de esa región.
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